libro
- CUARTO ENCUENTRO - MEDELLÍN 2006 entre 35 y 44 años aumentando en tiempo el periodo de trabajo y postergando su edad de jubilación. La tasa de actividad por sexo en Colombia en 1990 era 32.1% para mujeres y 65.3% para hombres y en el 2000 37% y 67%, respectivamente. Es evidente que en el plano económico la igualdad de la mujer modificará los aludidos patrones de división sexual del trabajo y por consiguiente de diferencias salariales, matenalizará el logro de su autonomía, mejorará la relación del núcleo familiar y constituirá un valioso aporte para enriquecer las decisiones de la administración de justicia. La mujer en la Rama se ve avocada a la toma permanente de decisiones lo cual sin duda ha influido positivamente en su independencia económica. El objetivo de que todos los ni110s y niñas completen por lo menos la educación primaria, indudablemente favorece el desarrollo del género femenino en todo aspecto. Por ejemplo el acceso de la mujer al sistema educativo ha determinado su participación laboral ante el cambio cultural y sociológico del modelo según el cual la mujer debía prepararse para las labores del hogar y sólo el hombre acceder a la educación institucionalizada, en especial a la superior. Esta premisa es de doble vía por cuanto el aumento de la tasa laboral para la mujer a la vez le ha permitido elevar su nivel educativo y hoy existe un elevado porcentaje de mujeres con educación media y alta, incluidas especializaciones, maestrías y doctorados. En las estadísticas analizadas por la Corte Constitucional al estudiar la exequibilidad de la Ley de Cuotas, se destaca que en los más altos niveles de escolaridad es mayor el número de mujeres que el de hombres que obtiene el título, lo cual naturalmente debe reflejarse en las superiores condiciones de conocimiento de la mujer que trabaja en el sector justicia. Así en el nivel educativo, la escolaridad de la población econórrucamente activa aumentó en la década de los 90 y el desempeño del género femenino fue preponderante pues en los hombres fue de 5,8 a 6,8 años y en las mujeres de 6.3 a 7.2 años (CEPAL, 2001). En Colombia en 1999 la tasa de actividad por sexo por años de instrucción era: Hombres Mujeres Oa3 73.7 37.9 4a6 82.8 49.0 7a9 69.9 48.1 10 a 12 79.5 60.8 13 y más 85.1 --< 76.9 El anotado sistema de concurso en la Rama Judicial es medio válido para evaluar los resultados del aumento de escolaridad al más alto nivel para la mujer pues en el sector justicia las profesionales cuentan, además de su título universitario, con más de una especialización y en un buen número suman maestrías y doctorados obtenidos en Colombia y en el exterior. El documento "Estado del Futuro 2004" publicado por la Universidad Externado de Colombia y resumido en Portafolio (6 y 7 de junio/05), describe algunas conclusiones de un estudio de Naciones Unidas y entre ellas se destaca que la educación progresiva de la mujer y su participación en la economía se reflejan en mejor salud, nutrición y educación para los hijos y en menor mortalidad infantil y tasa de nacimientos y que uno de los mayores desafíos para la región es modificar las actitudes de "machismo". 163
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