Antología - Tomo VI

200 años Consejo de Estado 106 El señor Gutiérrez que coincidía con la opinión anterior añadió para corroborarla, que existiendo en el país varios ministros i representantes de naciones estranjeras, si no hubiese un gobierno de hecho habrían dado pasos para retirarse del país, como era de su deber en caso semejante. El señor Borrero opinaba también que existía de hecho el gobierno, pues aunque una fuerza ha destruido i vencido las que lo sostenían, esa misma fuerza protesta obedecerle i debe tentar los medios de hacer que esta propuesta se realice, lo cual aún no se ha aprobado; que aun cuando hubiese un desconocimiento absoluto, no por eso dejaría de existir de hecho el gobierno mientras hubiese un solo ángulo libre en la República en donde fuese respetado, a cuyo punto debe retirarse el gobierno en el evento de que se le desconozca en la capital, para que se encuentre siempre el orijen de la conservación del orden publico i de la existencia del cuerpo político, el punto de reunión de los buenos patriotas , que le seguirían para oponerse a las miras de destrucción i anarquía: que si el gobierno tomase la resolución de abandonar los departamento a su propia suerte, sería responsable ante Dios i ante los hombres de los males inmensos que se seguirían: que supuesta la protesta de obediencia que hacen los jefes i oficiales que han entrado en la plaza, debe exijir el gobierno una revocatoria del convenio forzado de 28 del presente mes por contener puntos inconstitucionales, i exijir también que la fuerza armada se ponga a su disposición continuando entonces en el mando conforme a la constitución; pero en caso de ser desobedecido, que también continue, no en la capital, sino en otro lugar libre hasta la reunión de la convención que ha de convocarse, i de esta manera se evitara el que se erija un tirano prevalido del motivo plausible que encontraba al ver abandonado el país a su propia suerte. Asi es que la usurpación de Bonaparte hizo esclamar a los franceses cansados de la anarquía i de los desastres, que su tiranía era un beneficio acordado por la Providencia. El señor Sotomayor volviendo a tomar la palabra recordó que en el año de 1816 tuvo la honra de pertenecer al congreso cuyo presidente era, i que en unión del gobierno marcho hasta Popayán habiendo sido invadido todo el territorio por los españoles, i que en este caso tan análogo al presente podía servir de ejemplo. El señor Restrepo dijo que no había variado de opinión, y que por tanto conceptuaba que el gobierno existía de hecho i de derecho, siendo su separación en su modo de pensar una deserción completa. El señor Gómez espuso que había oído con gusto el discurso del señor Borrero tanto más cuanto veía que sus opiniones no diferenciaban sino en pocas palabras, i que procura no repetir lo mismo que antes ha dicho. Con

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