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- SEXTO ENCUENTRO - SAN ANDRÉS 2008 13. Clausura. Magistrado de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, Jorge Antonio Castillo Rugeles. Resulta muy placentero para la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, participar en este VI Encuentro Nacional de Género, el cual se ha constituido en foro de referencia y acción para introducir la perspectiva de género en la producción y elaboración del Derecho a la Igualdad y a la no discriminación en Colombia. Tradicionalmente en nuestra sociedad, como en la mayoría de las sociedades actuales, el "paradigma de lo humano" se ha construido alrededor del varón. Es a él a quien se le solían atribuir características socialmente valoradas como la racionalidad, la fuerza, el coraje, por oposición a la mujer a quien se le asoció con lo emotivo, la debilidad, y la sumisión, como sus atributos naturales. Tal dicotomía en la construcción del género o, en otras palabras, los diferentes roles y estereotipos que han sido asignados socialmente al hombre y a la mujer, no podían generar menos que una enorme brecha de inequidad entre los sexos lo que, a su vez, dio lugar a la discriminación de esta última en los más variados campos. En especial, este trato diferente relegó a la mujer al espacio de lo doméstico desde donde debía "liberar al ciudadano de las preocupaciones y tareas del ámbito privado (el de naturaleza) para que éste pudiese dedicarse al ámbito de lo público (el de la cultura)". Varias referencias históricas dan cuenta de ello: Rousseau, por ejemplo, filósofo de vanguardia en su época, en el Capítulo V del Emilia escribió en un tono que refleja su tiempo: "Toda la educación de las mujeres debe estar referida a los hombres ... Agradar/es, serles útiles, hacerse amar y honrar por ellos, criarles de pequeños, cuidarles cuando sean mayores, aconsejarles, consolarles, hacerles la vida agradable y dulce: esos son deberes de todos los tiempos y lo que ha de enseñárseles desde la infancia 11 • Kierkegaard, padre del existencialismo, en el Diario de un seductor, sostuvo: 11 La esencia de la mujer viene indicada justamente como gracia, expresión que nos recuerda la vida vegetativa; ella es como una flor, gusta decir a los poetas, y por último lo que en ellas hay de espiritual tiene algo de vegetativo. Entra en los límites de la naturaleza y es, por esto, libre más bien estéticamente. En un sentido más profundo, es liberada por medio del hombre. 11 Schopenhauer, por su parte, afirmó: 11 EIdefecto fundamental del carácter femenino es que no tiene sentido de la justicia. Ello es debido al hecho mencionado de que las mujeres son deficientes en los poderes de razonar y deliberar. 11 De acuerdo con estos pensadores la individualidad y la autonomía fueron connotaciones predicables sólo del sexo masculino, y la mujer, por tanto, tenía que ajustarse al lugar que "la naturaleza" (principalmente por sus atributos biológicos) le había reservado: tener 406

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