libro
SEXTO ENCUENTRO - SAN ANDRÉS 2008 La participación colombiana en esta oportunidad en Beijing nos muestra que se lograron por parte de Colombia dos medallas de las cuales una fue ganada por una mujer y la otra por un hombre. En cuanto al desempeño histórico colombiano a lo largo de toda la historia moderna de los juegos olímpicos, dentro de nuestras limitaciones y dificultades de país pequeño, vale la pena mencionar que con orgullo exhibimos 11 medallas, de esas 11 medallas, 5 han sido ganadas por mujeres, que corresponde al 45.5%, pero además, hay que anotar que la única medalla de oro, que se ha ganado en toda la historia moderna de los juegos olímpicos por Colombia ha sido ganada por una mu jer, esto es como ustedes bien saben por la pesista María Isabel Urrutia. Pues bien, yo simplemente traigo todas estas cifras para señalar que en relación con todas ellas, es decir, con la participación de la mujer en el sector de la educación tanto a nivel de estudiantes como a nivel de docencia, la participación de la mujer en el sector bancario a nivel profesional y directivo, la participación de la mujer en el sector justicia en las proporciones que hemos visto, todas esas cifras en mi opinión tienen un denominador en común, la dignidad de la mujer. A penas si se tiene una mención acerca de algunos programas que ojala sería bueno estimular en el sector privado que tienen excepción en lo que tiene que ver con cargos de ~arrera administrativa, cargos de carrera judicial y cargos de carrera especial. Por esa razón, no me cabe ninguna duda que sería una afrenta, que sería un insulto para todas las magistradas que se encuentran en esta sala y en la Rama Judicial del país, decirles que ellas han llegado allá solo porque una ley les permitió llegar. No, afortunadamente no ha sido así, han llegado por sus méritos, han llegado por su capacidad, han llegado por su idoneidad y no ha sido necesario acudir a esa clase de disposiciones legislativas para que las mujeres se ganen el espacio que se han ganado en esos sectores educativos, financiero y judicial al que aquí hemos hecho referencia, e incluso el deportivo. Por esta razón traigo a colación palabras, reflexiones y pensamientos de una mujer que en mi opinión es enormemente importante en el país no solo por su condición de abogada sino por la capacidad que tiene para influir en la formación de la opinión pública. María Isabel Rueda, ha dicho entre otras cosas lo siguiente: "me da pena con los !tambres cada vez que escucho se refi·eren a algunas mujeres, haciendo la defensa de género como si la condición de mujer fuera una debilidad tan grande que la hiciera merecedora de toda clase de ventajas así sean gratis o no ganadas a pulso ", agrega, "esta manera de mendigar cuotas para las mujeres partiendo desde su supuesta inferioridad nos tiene infestados en Colombia de una moda bastante dafíina, que ahora para todo tienen que haber una mujer, pero no necesariamente por que se lo merezca", y más adelante agrega, 11 /a primera semilla de esta capitis diminucio, la sembró la ley de cuotas de mujeres en los cargos públicos, somos tan débiles que nos tienen que reconocer un mínimo de participación porque 110 somos capaces de ganar en franca lit, sino que nuestra gran conquista es la posibilidad de aparecer ejerciendo un papel protegidas por el artifi"cio de esa garantía legal de eficacia intelectual y capacidad moral. Ni el Congreso será peor porque no hay sino 26 mujeres, ni la Corte Constitucional sería más eficaz si tuvieron más de una, ni el Fiscal fallaría mejor si tuviera faldas." Y hasta ahí repito a María Isabel Rueda. 381
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NzAxMjQz