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- SEXTO ENCUENTRO - SAN ANDRÉS 2008 5. '~nálisis J urisprudencial y Perspectiva de género. La Responsabilidad del Estado por la muerte en el parto". Magistrado y Presidente del Consejo de Estado, Enrique Gil Botero. La medicina, desde sus orígenes, ha sido una de las profesiones que mayor complejidad reviste y, con el paso de los afios, si bien se han perfeccionado los procedimientos y el ingreso de nuevas tecnologías que han facilitado la prestación del servicio de salud, lo cierto es que todavía, en pleno siglo XXI, no es posible afirmar que se trate de una ciencia exacta en la cual no exista margen de error alguno, y probablemente así seguirá siendo en atención a su naturaleza. En efecto, la labor del médico es digna de admiración y respeto, por cuanto no sólo debe partir de una serie de signos y de síntomas que, en la mayoría de las veces, se presentan de manera confusa o equívoca, sino que tiene que velar por la recuperación efectiva, en aras de garantizar una plena salud humana 71 • En consecuencia, la importancia del médico frente al paciente quedó plasmada de forma majestuosa en la literatura por la pluma de Margüerite Yourcenar, cuando en Memorias de Adriano señala: "Es difícil seguir siendo emperador ante un médico, y también es difícil guardar la calidad de hombre [o mujer}." Lo anterior significa que el médico y la medicina, desde las sociedades antiguas, han ocupado un papel central y preponderante en el núcleo social. Hoy en día su función es garantizar la prestación de un servicio público, definido así por la propia Carta Política en el artículo 49, y cuyo contenido y alcance ha sido desarrollado por la Corte Constitucional en la sentencia C-665 de 2000. Así las cosas, el Estado es garante de la prestación del servicio de salud y, si bien pueden intervenir los particulares en el mercado de su suministro, lo cierto es que la organización estatal debe ejercer un control y vigilancia estricto sobre cada una de las entidades públicas o privadas que integran el sistema de seguridad social y de salud y que, por lo tanto, administran la prestación de la atención médica y sanitaria en el país. En esa perspectiva, vemos cómo en la actualidad se ponderan los principios de libre empresa y de participación económica, con el de prestación eficiente y control de los servicios públicos; será importante que se analicen y valoren las decisiones que se adoptan al respecto, puesto que vemos un desmonte progresivo del Estado, en varios campos y materias que integran la seguridad social del país, para crear alianzas estratégicas y modelos económicos en los cuales la administración pública participa de manera minoritaria. En ese contexto, en la medida en que el Estado se desplaza de la prestación de servicios públicos, como lo es la salud, con miras a que sean los particulares o sociedades de economía mixta con capital público minoritario quienes estén encargados del suministro del servicio, el deber de inspección, vigilancia y control tendrá que ser incrementado, toda vez que el bien sobre el cual se edifica la seguridad social y, específicamente, la salud es el bienestar, entendido éste como la posibilidad que tiene la persona de mantener niveles óptimos de estabilidad psíquica, física y social, sin importar la edad de la misma. 71 La salud ha sido definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como "el estado completo de bienestar físico, psíquico, y social, no circunscrito a la ausencia de afecciones y enfermedades." www.who.int/en. 324

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