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- QUINTO ENCUENTRO - SANTA MARTA 2007 Qué pasa con la violencia sicológica, yo creo que en esto todos y todas estamos de acuerdo, que la violencia sicológica es la que más la que más acaba con la persona, con la autoestima, le deja las huellas más profundas, pero nunca va a dejar huellas externas. Entonces aquí este tipo penal dice que el que maltrate física y síquica o sexualmente a cualquier persona. Ahí es donde viene mi propuesta audaz¡ yo he dicho que de acuerdo a nuestra legislación podía ser un delito de tortura y por qué lo afirmo, porque si bien el delito de tort ura uno lo entiende que son las agresiones sicológicas o físicas que uno le aplica a una persona para obtener información o para un tema diferente, yo no sé si nuestro legislador fue como yo un poquito audaz y esa norma está declarada exequible, o sea la primera parte obviamente dice: el que inflija a una persona a dolores o sufrimientos graves físicos o síquicos con el fin de obtener de ella o de un tercero información o confesión de castigarla por el acto, bueno es decir, tiene ahí una finalidad especial, pero nuestro legislador le dejó un inciso que dice: en la misma pena incurrirá el que cometa la conducta con fines distintos y los fines distintos es juzgar a la persona, afectarle su autoestima, llevarla pues a los limites que generalmente uno conoce en la vida diaria personas supremamente valiosas que por esa agresión permanente, ni siquiera con tocarle un pelo, pero todos los días desmeritándola, terminan acabando con cualquier persona. Entonces esa propuesta, por eso digo que es bastant e audaz, que yo creo que se podría manejar mi interpretación de que se estén buscando otros ámbitos de protección. Desde luego que yo celebro todas las reformas legislativas, como la que nos hablaba aquí la Doctora Marta Lucia, pero los jueces también tienen que una vez entiendan que hay que ver las cosas con perspectiva de género, buscar en el Código Penal otras formas de adecuar esas conductas. Y bueno, yo finalmente quiero comentar con ustedes una cosa que me paree muy importante¡ ustedes ya lo dije al comienzo, la lucha mía allá era por el que se reconozcan los derechos de las mu jeres, en la Sala Penal, en la Corte Suprema de Justicia, siempre orienté hacia allá mi trabajo y mi esfuerzo, pero una cosa que si quiero compartir con las mujeres, que es ganancia, no solo el puesto que ocupé, ni la plaza, ni en fin, una cosa que para mi es muy satisfactoria es haber ganado el respeto de mis colegas, está aquí el doctor Francisco de la Sala Laboral, el Doctor Quintero, el Doctor Yesid y en general. Ganar ese respeto, ese compartir al mismo nivel, incluso yo tal vez no necesite como Clarita decir que no me dijeran Marinita, ellos terminaron entendiendo porque era muy difícil, decir que Marinita no tiene la razón, pues eso si quedaba, Marina no tiene la razón y ahí si estábamos todos en igualdad de condiciones en los debates. La investigadora e hístoriadoraMagdala Velásquez Toro, manifiesta que hará dos comentarios: uno en relación con la sentencia inicial comentada por la Doctora Marina donde quiere llamar la atención sobre algo muy importante que no se considera o que esperaría que se considere en los análisis tan avanzados que se están haciendo. Cuando se habla de menores de edad y de consentimiento y es que fíjense que siempre se habla de iniciación temprana de niñas y niños en la sexualidad, sin acotar con contundencia que esa iniciación temprana es evidencia de abusos previos, abusos sexuales previos, eso tenemos que decirlo en voz alta porque es un elemento adicional para las conclusiones que se van a tomar porque así lo dispone la ley, eso sería lo primero. 305

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