libro
- QUINTO ENCUENTRO - SANTA MARTA 2007 una cabeza visible que pueda dialogar no solamente con ustedes sino que pueda liderar el proceso, coordinarlo y animarlo de manera permanente. Quisiera simplemente hacer dos o tres comentarios en relación con el tema, solamente y no para agotarlos en la reiteración, la intención seria resaltar los acuerdos, tenemos algunos acuerdos de todo lo que hemos trabajado en la jornada estamos de acuerdo en que es un tema paradójico en que es un tema complejo y es un tema difícil ¿por qué? Porque pese al conocimiento y la erudición que tenemos en materia de derechos humanos, de normas, de teorías, de conceptos, inclusive las capacidades y habilidades de análisis filosóficos, psicológico, sociológico, político presentes en las Altas Cortes, en el poder judicial nos quedamos cortos. Ahora el doctor Sierra Porto decía muy bien, que definitivamente no solamente es el conocimiento, sino el nivel de conciencia que tenemos de como estos temas que tenemos de poder, como estos temas de género efectivamente atentan contra derechos humanos y que son derechos humanos de personas, pero particularmente de mujeres, entonces es demasiado importante trabajar en este tema de la conciencia, de la transformación de la cultura, de el poder, de tener elementos o de tener mecanismos para elevar los niveles de conciencia y de uso de las interrogaciones o de los cuestionamientos frente a las actuaciones judiciales, diría que también hay una expectativa muy importante a lo que sigue, donde el trabajar de una manera sistemática y organizada, no solo a nivel de las Altas Cortes, sino también en el resto del poder judicial que podamos fortalecer estos procesos de reflexión, pero además, de control que cuando emergen estas evidencias, no solo de lo sutil sino de lo que también es evidente, porque me pareció maravilloso poder hablar de lo sutil, pero nosotros estamos con los casos que se presentaron ayer y con toda la práctica judicial, frente a evidencias contundentes de discriminación y de vulneración de derechos desde las actuaciones judiciales. Entonces, frente a eso ¿cuál es la actuación no solamente la que hacen los ciudadanos y los abogados con sus recursos ordinarios o extraordinarios sino desde el poder judicial? ¿Cuál es la respuesta de corrección o de llamado de atención para evitar que esto ocurra y para contribuir a la reparación de estas situaciones de discriminación desde la práctica judicial y para transformar esa cultura que todavía amenaza el principio de igualdad? Simplemente me queda decir, muchas gracias, estamos como el Fondo de Población de Naciones Unidas acompañando el proceso, atentos a poder seguir como aportando al fortalecimiento de estas reflexiones y con la esperanza real de poder continuar en este proceso de fortalecimiento, decirles simplemente que hay como tres elementos que para mí son conclusivos: La discriminación señoras y señores antes que un asunto de la ley es un asunto de la vida, antes que un asunto de la justicia, es un asunto que concierne a cada uno y una de nosotras y que además de un deber de garantía para el poder judicial, existe un reto sobre la transformación de la cultura judicial, en torno al principio de igualdad. 290
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