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- TERCER ENCUENTRO - CARTAGENA 2005 conducir a obt ener la igualdad real que pretendemos, entonces, quizá es mucho más justo y equitat ivo, así también como más acorde con la realidad social, procurar si es del caso que se requiera una consagración legal a que no se requiera ninguna consagración legal porque las normas que, de esa manera la contemplan, en realidad no le dan un contenido axiomático al principio de la igualdad de la mujer a quien debemos reconocerle en todos los aspectos de la vida cotidiana el importante papel que desempeña, ya que sin lugar a dudas además de su fuerza laboral representan el soporte fundamental sobre el cual está construida nuestra sociedad. Así pues, pretender salvaguardar sus derechos mediante la expedición de leyes sobre temas puntuales, como las que la protegen de la violencia intrafamiliar, o aquellas que amparan sus derechos patrimoniales y las da comprometidas de impetuosas, si bien pueden constituir un balance hacia nuestro propósito garantista, no se encuentran a la altura de las necesidades existentes o en lo que se requiere es la adopción de una política de estado que las reivindique en su verdadera posíción¡ por ello para finalizar quiero dejar expresa constancia que la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, ratifica los postulados de los organismos internacionales en aras de la equidad en el reconocimiento de los derechos de mujeres y hombres para que exista sin ninguna duda un compromiso de llevar ese estandarte en la administración de Justicia sin consideraciones relativas al género, y a poner todos los medios a su alcance para divulgar y hacer cumplir los principios y los postulados desarrollados en este importante foro. De igual manera la doctora Lucia Arbeláez puede dar testimonio de ello, hemos asumido el compromiso de defender la igualdad de géneros de una manera cumplida, y por eso en las listas que se proveen para la elección del cargo de magistrados el porcentaje del 30% generalmente es superado de manera amplia y esa sola conducta no se ha desarrollado por la imposición de un deber legal, sino por el pleno convencimiento de la Sala Administrativa en las capacidades profesionales e intelectuales de la mujer, de la misma manera y con el fin de presentar datos concretos del reconocimiento de las capacidades de la mujer, así como su valía en el campo profesional y personal, por parte de la responsabilidad de la misma Sala Adminis t rativa del Consejo Superior de la Judicatura, de manera satisfactoria y eso constituye también un honor para la corporación, les informo que el total de cargos directivos a nivel interno dentro de la dirección ejecutiva de administración judicial como de las unidades de apoyo a la gestión que cumple se encuentran ocupados en un 75% por mujeres, a las cuales han llegado a la maduración objetiva de su capacidad de trabajo y al desempeño de su gestión, de esa manera queda muy claro, que si nos atuviéramos a la ley de cuotas, obviamente lo que establece es un mínimo, lo habríamos superado con creces al llegar a esta cifra del 75%. Finalmente, quisiera desearle a todas las magistradas que nos han acompañado en este evento, el mayor de los éxitos y también reiterarles que el compromiso aquí adquirido por parte de la sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura en cuanto a la proyección de estos foros, a la publicación de todas estas conferencias y a la proyección también final de lo que debe ser el trato igualitario en materia de género y sobre todo al compromiso puntual de fomentar esa igualdad de los derechos entre mujeres y hombres, que constituye un derrotero irrevocable, ínaplazable y creemos que de esa manera sin duda contribuiremos al desarrollo de la justícia y de la equidad que deben redundar en la construcción de un país mucho más justo y mucho más pacífico 130

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