"In memoriam" Un homenaje al legado de los magistrados de la Corte Constitucional

282 ‘In memoriam’ Alejandro Martínez Caballero CONTENIDO El límite a las medidas de seguridad. Una sentencia que se transformó la normativa penal Martha Lucía Zamora Ávila Conocí al Dr. Alejandro Martínez Caballero en la Asamblea Nacional Constituyente: él, asesor de María Mercedes Carranza y yo, secretaria de la Comisión de Justicia. Concluyó nuestra tarea con la promulgación de una nueva Constitu- ción el 4 de julio de 1991. Recuerdo un día de diciembre de ese mis- mo año, cuando cruzaba por la plazoleta de la Universidad de Rosario, que alguien pronunció mi nombre, era el Dr. Martínez Caballero, sen- tado en un banquito mientras le lustraban los zapatos y me dijo: “Me llamó el presidente Gaviria porque me va a nombrar magistrado de la Corte Constitucional”. Terminó la frase, con su sonrisa característica, y cuando me alejaba dijo: “Voy a necesitar un penalista ”. Yo seguí mi camino, me dirigía a la Corte Suprema a revisar jurisprudencia por- que en ese momento me desempeñaba como asesora del ministro de Justicia. Lo último que le escuché al doctor Martínez, en el corto encuentro, me quedó dando vueltas en la cabeza, pero las vacaciones me hicieron olvidar el tema hasta enero de 1992, cuando me llamó y me dijo nue- vamente que “iba a necesitar un penalista”, porque muy seguramente muchas normas de los códigos penal y de procedimiento penal po- drían ser demandadas en ejercicio del control de constitucionalidad, bajo la óptica de una nueva normatividad constitucional. El Dr. Martínez sencillamente me estaba invitando a ser magistrada auxiliar de la Corte Constitucional. ¡Qué felicidad para mí!, pues en ese momento era la Corte mágica, distinta, moderna, que respiraba sabiduría. Sentí un miedo inmenso al decirle que sí, pues hacía poco tiempo había regresado de adelantar cursos de doctorado en Dere- cho Penal en España, y ahora me veía enfrentada a un sinnúmero de demandas y tutelas sobre diversos temas distintos a lo que hasta ese momento era mi vocación.

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