"In memoriam" Un homenaje al legado de los magistrados de la Corte Constitucional
229 Un homenaje al legado de los magistrados de la Corte Constitucional CONTENIDO Esa frase se traducía en una petición para que evitáramos escribir cosas innecesarias en las sentencias y, sobre todo, para que lo que en ellas plasmáramos fuera producto de la convicción y la comprensión sobre una materia. En mi caso, también entendí la referencia, y de hecho la sigo entendiendo, como una invitación a meditar más pro- fundamente sobre las decisiones que como jueces debemos tomar; a tener una introspección y un momento de silencio y de reflexión antes de expresar con palabras algo que pueda llegar a cerrar el debate. En línea con Wittgenstein, como se dice coloquialmente, y seguramente acogería Gaviria, al fin y al cabo, el propio silencio habla, y esta era una invitación para que el silencio hable en medio del constante ruido de las discusiones coyunturales en un país tan complejo como Colombia. Jorge Luis Borges, otro de los autores preferidos de Carlos Gaviria, lo expresaría con la siguiente frase: “No hables a menos que puedas me- jorar el silencio”. Esos eran los mensajes que me quedaron de Gaviria al invitarnos a pausar y decir solo lo que es necesario expresar. Ahora bien, la afirmación de Wittgenstein mencionada, que Carlos Gaviria realmente interiorizó, también lo llevó a dejar de escribir tan- to como los estándares de sus amigos académicos aconsejaban. Lo digo así porque en una multiplicidad de reseñas que se hicieron tras su muerte se dice, con algo de lamento, que publicó muy poco. Sin embargo, difiero de esta afirmación. Es cierto que Gaviria no escribió muchos libros y que se dedicó a plasmar sus ideas y reflexiones más bien en ensayos cortos. Pero no fueron pocos, sino suficientes para dejar en el papel, más allá de las sentencias en las que fue ponente, sus ideas principales. Lo que uno aprende de Gaviria es que no se ne- cesita decir mucho para hacer afirmaciones contundentes que invitan a pensar y propiciar un debate de ideas. Dentro de los escritos que más me gustan, quizá por mi cercanía con el tema, está “La tutela como un instrumento de paz” 24 . El contexto en el que fue publicado este ensayo fue importante, pues era la manera como Gaviria defendía la tutela, frente a los intentos de varios políti- cos de la época por restringirla al ver que la Corte estaba, a través de ella, abriendo la puerta a la justiciabilidad de los derechos sociales. 24 Gaviria Díaz, Carlos. “La tutela como instrumento de paz”. En Revista Derecho del Estado , No. 2 (1997): 113.
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