"In memoriam" Un homenaje al legado de los magistrados de la Corte Constitucional
216 ‘In memoriam’ Carlos Gaviria Díaz CONTENIDO Tres sentencias con ponencias de Carlos Gaviria son representativas de esta línea jurisprudencial, pero sobre todo son un reflejo de su pensamiento: la decisión que declaró inconstitucional la penalización del porte y consumo de dosis mínima de droga (Sentencia C-221 de 1994), la que consideró inconstitucional la penalización de la euta- nasia en casos de los enfermos terminales que la solicitan (C-239 de 1997) y la sentencia que declaró constitucional la penalización del incesto (C-404 de 1998). En la C-221 de 1994, la Corte analizó si eran constitucionales dos preceptos que imponían penas de prisión e internamiento forzoso en establecimiento psiquiátrico a quienes llevaran consigo o consumie- ran dosis personal de marihuana, hachís, cocaína o metacualona, o a quienes, aun sin ser sorprendidos en tales situaciones, se les probara alguna afectación derivada del consumo de drogas. En esta decisión, con ponencia de Gaviria, la mayoría de los magistrados consideraron que tales medidas eran inconstitucionales, pues buscaban en abstrac- to sancionar una conducta sin que fuera clara la afectación de dere- chos de terceros. Para la mayoría, lo que esas normas terminaban haciendo era penalizar a la persona por el hecho de “ser drogadicto”, conducta que no podía ser sancionada dentro de un ordenamiento respetuoso de la autonomía y de las libertades individuales. Textual- mente dice esa sentencia: (…) a una persona no pueden castigarla por lo que posiblemente hará, sino por lo que efectivamente hace (…). Sólo las conductas que interfieran con la órbita de la libertad y los intereses ajenos pueden ser jurídicamente exigibles. No se compadece con nuestro ordenamiento básico la tipificación, como delictiva, de una conduc- ta que, en sí misma, sólo incumbe a quien la observa. En la Sentencia C-221 de 1994, la Corte es clara en que si el Estado desea desestimular el consumo de droga, la vía es la educación y no la penalización. Esa sentencia, de hecho, fue la base de otra decisión, con ponencia de Gaviria, que reivindica al máximo la noción de autonomía individual. En la Sentencia C-239 de 1997, la Corte estudió una demanda en
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