Revista voces de justicia mujeres líderes IV Encuentro de la Jurisdicción Discplinaria
VOCES DE JUSTICIA - MUJERES LÍDERES 20 OJO POR OJO (Adagio popular) CON LA VARA QUE MIDES SERÁS MEDIDO (Mateo 7, 2) Marín como defensora, Margarita Cabello como procuradora -aunque esté de salida- y otras 19 mil 700 mujeres en toda la Rama Judicial. En un país donde a la fecha conta- mos más de 671 feminicidios se requiere un enfoque de género y el mazo de una mujer. Bajo esta perspectiva, en cada una de estas decisiones, las mujeres en el sistema judicial no solo cumpli- rían con la ley, sino que construirían una justicia con rostro humano. Por- que, como bien entienden, impartir justicia en casos de violencia contra la mujer no es solo asegurar que el culpable cumpla una condena; es también crear un sistema que con- sidere a las víctimas y las trate con dignidad. Es lograr que el dolor de cada María de los Ángeles, de cada mujer afectada, no quede reducido a un expediente más en un archivo. Hoy, la justicia necesita la mirada y la sensibilidad de más mujeres dispuestas a hacer de sus decisio- nes un legado, porque ellas saben que la justicia verdadera no es solo cumplir con la ley: es también sanar una herida profunda, y entender que las víctimas, no las que mueren, sino las que quedan vivas pero ago- nizantes del sistema, necesitan una reparación que no se suma en años de cárcel para su verdugo, sino en oportunidades para reescribir su historia. El próximo 3 de febrero conmemo- raremos 22 años de la pérdida de nuestro hijo Alejandro de 20 años y al mes y medio de tanto dolor, reci- bir al mayor, de 22 en condición de bebé como consecuencia del atenta- do al Club El Nogal de Bogotá. Mi nombre es Martha Luz Amoro- cho de Ujueta, mujer de fe, maria- na, agradecida con Dios por haber encontrado en medio de tanto dolor e incertidumbre, la fortaleza para optar por dar lo mejor de mí misma, en honor a la memoria de Alejandro y con gratitud por la nueva vida de Juan Carlos, y contribuir así, a un mundo mejor. Mi compromiso con Victimas Visi- bles, la Tercera delegación de vícti- mas a La Habana, para El Acuerdo de Paz, los Hospitales de Campo, mi testimonio en el libro Almas que es- criben, vidas en medio del conflicto armado, del Centro de Memoria His- tórica y cada encuentro de víctimas, me ha enseñado que todos estamos unidos por el dolor. Perder un hijo no tiene comparación y no hace ninguna diferencia quién se lo llevó. Aquellos que no lo han experimen- tado, a menudo se refugian en la co- modidad de la indiferencia. Hoy sigo pensando lo expresado en mis 15 minutos de intervención en La Habana, y en la firma del Acuer- do de Paz, un acuerdo imperfecto, pero sí, a la vez, la gran oportunidad para comprender la necesidad de: JUSTICIA: Una justicia equitativa y honesta es indispensable. Tanto el gobierno, como víctimas y acto- res armados han infligido daño por muchos años, creyendo en su propia justicia; esto solo ha alimentado la violencia y el deseo de venganza, re- flejados en más dolor. VERDAD: La verdad es indispensa- ble para saber quienes somos y qué debemos juzgar y reparar; se forma de la unión de todas las versiones para cada hecho. El gran papel de La Comisión de la Verdad, es descu- brir y enseñarnos qué no debemos repetir para ofrecer un futuro digno a las nuevas generaciones. REPARACIÓN: Para mí, la única reparación es la no repetición. nada ni nadie nos podrá devolver lo que nos quitaron. Siembro conciencia para que cada individuo acepte la responsabilidad de sus acciones en su entorno y por supuesto el efecto en el país. Hoy, agradezco la oportunidad de expresar mi sentir en este encuen- tro y hago un llamado a la Comisión Nacional de Disciplina Judicial para que aplique la justicia con plena conciencia y coherencia, haciendo la diferencia al garantizar ser justa para todos. Solo así dejaremos de ser “buenos” y “malos” para ser verdaderos co- lombianos, unidos para construir un país viable para las nuevas gene- raciones. Dios bendiga sus decisiones y accio- nes y sus consecuencias. Por: Martha Luz Amorocho Víctima atentado Club El Nogal “ Hoy, la justicia necesita la mirada y la sensibilidad de más mujeres dispuestas a hacer de sus decisiones un legado ” “ Siembro conciencia para que cada individuo acepte la responsabilidad de sus acciones en su entorno y por supuesto el efecto en el país. ”
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