Constitución Política de Colombia edición Corte Constitucional 2024
Constitución Política de Colombia PRESENTACIÓN La Constitución Política de 1991. Una constitución viva Un pacto social, un conjunto de promesas, una puesta de aspiraciones comunes, la fuente del relacionamiento social, Estatal e institucional. Una Constitución Política tiene muchas formas de ser leída e interpretada. En efecto, puede verse como un texto político porque evidentemente describe y prescribe las formas como el poder se ejerce en una nación determinada. Es un texto sociológico porque retrata el trasiego de un conglomerado determinado y es capaz de pervivir por muchos años incluso con variaciones sustantivas de su devenir. También es un texto filosófico porque evidentemente enseña, prescribe y fórmula principios, denota su alcance, muestra senderos de entendimiento del comportamiento social de quienes habitamos un terruño, en fin, es entonces una forma de pensamiento, una episteme si se quiere. También es un texto histórico porque es capaz de fijar un momento de la vida de los pueblos y permite mostrar su evolución y quizá también dibuja su horizonte. En una Constitución nos reflejamos todas y todos los ciudadanos de un país, tanto en nuestras creencias como en la forma de pensar, ser y actuar; por eso una Constitución también en alguna forma es el mapa que todos y cada uno de nosotros y nosotras dibuja y traza, para alcanzar su felicidad y la de los suyos. Una Constitución es ante todo y por sobre todo una manera de entendernos, de visitarnos, de leernos, en fin, de acomodar nuestras vidas complejas con las vidas de otros. Para al final afirmar la convivencia pacífica, como necesario fundamento de la vida de cualquier pueblo y de la posibilidad de su existencia. La Constitución al final la necesita un pueblo como brújula, como faro y como punto de equilibrio. Particularmente, Colombia tiene hoy una Constitución que va más allá de un programa. Se trata de la consagración, entre otros, de derechos con garantías y fuerza de cumplimiento, no son simples aspiraciones que apenas se inscriben como un sentimiento pero que al final terminan siendo simplemente otra defraudación a los ciudadanos y ciudadanas. Ciertamente, cada momento político trae nuevos retos a los pueblos; también cada momento de la humanidad plantea desafíos nuevos al constitucionalismo. Nuestra joven Constitución ha sido reformada, pero
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NzAxMjQz