Revista CJD Final

encuentran tres agentes (victimas, sociedad e in- fractores), en el proceso siguen encontrándose los mismos, pero en un nuevo orden de prelación: las víctimas, para desarrollar su rol central, un rol activo en el que pueden contribuir eficazmente en la reso- cialización y reintegración del infractor a través de la aceptación del perdón o de reparaciones de diver- sa índole a la que puede accederse incluso renun- ciando compensaciones económicas; la sociedad, con y por sus representantes, la Fiscalía, las comu- nidades, los jueces, etc., con una misión nueva, no para medir y pesar en la balanza para castigar y restaurar, sino con criterios constructivos, para re- cibir, conocer, aprehender el hecho, y transformarlo en derecho, en justicia; y el infractor, como respon- sable principal del comportamiento inicial y como colaborador de las construcciones secuenciales, de las respuestas asistenciales a las víctimas, en cuan- to sujetos, no como a objetos que se restauran. 52 Con este nuevo orden se busca trascender el conflicto, construir nuevas relaciones entre las víc- timas, los infractores y la sociedad, pues si lo ne- gativo ha estado presente en la base del conflic- to, las nuevas relaciones estarán en la base de la solución 53 . A. BERISTAIN 54 recomienda recorrer tres etapas: En primer lugar, todos hemos de recon- ciliarnos con nosotros mismos. Aceptar nuestras deficiencias, nuestra menesterosidad, nuestras limitaciones y responsabilidades. «Sabiendo que no basta cumplir las leyes, que hemos de exigirnos más que lo justo, hemos de ascender hasta el per- dón y la reconciliación» 55 ; En segundo lugar, todos, incluidas las víctimas, debemos reconciliarnos con los victimarios-delincuentes, aun en los delitos más graves, sin olvidar que la justicia es un paso pre- vio para la reconciliación. «Reconcilia eficazmente quien dialoga desde su herida ya perdonada. Para reconciliar ayuda haber sufrido, física y/o psicológi- camente,ayuda ponerse en el lugar del delincuente, cayendo en la cuenta de su dignidad, y sufriendo con él,sintonizando con él entrañablemente» 56 ; y en tercer lugar, los infractores han de reconciliarse con la sociedad, para lo cual es necesario que reconoz- can lo hecho y de ser responsables manifiesten es- tar arrepentidos. «En cierto sentido, han de admitir la sanción. La sanción dista mucho de la venganza, pero implica,exige, reparar el mal causado» 57 . En el marco de las coordenadas planteadas el proceso judicial opera como instrumento de justicia restaurativa, una nueva lectura de este espacio como encuentro interhumano, afectante y conflictivo, comunicativo, resolutivo y re-crea- dor, entre las víctimas, la sociedad y los infrac- tores. Se trata de un escenario construido desde y hacia las víctimas, un espacio para la supera- ción del conflicto desde el conflicto mismo, para transformar las vivencias y subjetividades de sus protagonistas, especialmente el odio y el rencor, no para ignorarlas u olvidarlas, sino para supe- rarlas mediante la verdad, la justicia y la repara- ción, dando visibilidad al dolor y una oportuni- dad a la reconstrucción del tejido social 58 . El presente trabajo no es más que una aproxi- mación a la problemática de las víctimas en el sis- tema disciplinario que sin duda amerita más tiem- 52. Antonio BERISTAIN IPIÑA, Criminología y Victimología –Alternativas Re-creadoras al delito, Ob. Cit., p. 214/215. 53. Cfr. Vicenç FISAS, Cultura de paz y gestión de conflictos, Ob. Cit., p. 244. 54. Antonio BERISTAIN IPIÑA, Paz y Reconciliación en el País Vasco, en Razones contra la violencia. Por la reconciliación del País Vasco, Vol. III, Bakeaz, Bilbao, 1999, p. 98 y ss. 55. Antonio BERISTAIN IPIÑA, Paz y Reconciliación en el País Vasco, Ob. Cit., p. 98. 56. Antonio BERISTAIN IPIÑA, Paz y Reconciliación en el País Vasco, Ob. Cit., p. 99. 57. Antonio BERISTAIN IPIÑA, Paz y Reconciliación en el País Vasco, Ob. Cit., p. 99. 58. Cfr. Antonio BERISTAIN IPIÑA, Victimología. Nueve palabras clave, Tirant Lo Blanch, Valencia, 2000; Vicenç FISAS, Cultura de paz y gestión de conflictos, Ob. Cit., p. 244; en el mismo sentido José María TOJEIRA, Verdad, Justicia, Perdón, Cuaderno del Instituto vasco de Criminología, No. 11, 1997, p. 251 y ss.; Rafael AGUIRRE, El Tunel Vasco, Ob. Cit, p. 91; La Verdad, la Justicia y el Perdón frente a la victimación, en EGUZKILORE, Cuaderno del Instituto Vasco de Criminología, N° 12, San Sebastián, 1998, p. 77 y ss. 22

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