Revista CJD Final

posible la reunión de las víctimas y de los victi- marios. La co-presencia de todas las partes en un mismo lugar y en torno a una misma cuestión, advierte A. GARAPON, poniéndose de acuerdo respecto a valores comunes, constituye a la vez la condición, el medio y el fin de la justicia 34 . Se trata de construir nuevas relaciones entre las partes enfrentadas, de tal forma que si las ma- las relaciones están en la base del conflicto, las nuevas estarán en la base de la solución. Sanar las heridas y transformar las vivencias, especial- mente el odio y el rencor, para superarlas me- diante la verdad, la justicia y reparación. El fallo judicial libera la memoria y es condición ineludi- ble del olvido, da a las víctimas la posibilidad de liberarse de su soledad moral y a los infractores la oportunidad de enfrentar la verdad de su cri- men. Esta idea nos lleva a pensar por un momento en el Acto de Juzgar y su significado, pues éste aparece como la fase terminal de un drama con varios personajes (encuentro) que consiste en deslindar las esferas de actividad, delimitar las pretensiones de uno y las pretensiones de otro, y finalmente corregir las distribuciones injustas 35 . El acto de juzgar tiene como finalidad la paz so- cial que se obtiene cuando hace su aparición el reconocimiento mutuo, es decir, cuando tanto el que gana como el que pierde, pueden recono- cer al otro como sujeto de derecho cuya causa merecía ser escuchada y en efecto lo ha sido, Dr. Julio Andrés Sampedro Arrubla, Magistrado Comisión Nacional de Disciplina Judicial y estudiantes de la Universidad Cooperativa de Colombia sede Neiva en la socialización sobre la jurisdicción disciplinaria. 34. Antoine GARAPON. La Justicia y la Inversión moral del tiempo, Cit., p. 98. 35. PAUL RICOEUR. Lo Justo, Ob. Cit., p. 178. 17

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