Derecho Jurisdiccional Disciplinario
Derecho jurisdiccional disciplinario, desde un enfoque ético, deontológico y preventivo 174 transformación 21 . Ellos fueron los protagonistas del conocido como “ciclo rebelde” (2000-2005), articulado en torno a la lucha contra el neoliberalismo y la perduración de formas sociales y económicas de exclusión colonial. La lucha por derechos histó- ricamente en discusión, pero más amenazados que nunca tras décadas de aplicación de políticas neoliberales, contó con hitos importantes, como las denominadas guerras del gas y del agua, que desencadenaron la crisis política desestabilizadora de la insti- tucionalidad propia de la democracia pactada: cayeron los gobiernos de Sánchez de Lozada y, posteriormente, de Carlos Mesa. El contraataque de la oligarquía se centró en bloquear cualquier iniciativa favorable a la agenda indígena-popular, entre ellas la convocatoria de una asamblea constituyente. El nuevo gobierno, encabezado por un líder indígena, que venció con mayoría absoluta en las elecciones de diciembre de 2005, llevaba como principal punto en su agenda transformadora el desarrollo del constituyente 22 . Las dificultades, no obstante, se alargarían en el proceso boliviano de cambio. La asam- blea constituyente boliviana sufrió un verdadero calvario de vicisitudes y tuvo que sortear obstáculos de toda índole hasta aprobar en diciembre de 2007, en circunstancias suma- mente adversas, el proyecto de Constitución. El texto producto del trabajo de la Asamblea quedó apartado, tachado por la oposición de ilegítimo. El gobierno boliviano, ante el con- 21. Mención especial requeriría la mencionada activación del proceso constituyente ecuatoriano de 1998, con importante presencia indígena, si bien resultó fallido respecto a las expectativas que en él se habían depositado. Cfr., en general, GONZÁLEZ PAZOS, cit. La incidencia de los pueblos indígenas en las demás constituyentes latinoamericanas, aunque menos importante en su activación, contó con un papel de relevancia en el debate, redacción y resultado final. En el caso colombiano, se ha demostrado cómo el discurso de los constituyentes indígenas –dos miembros de la Asamblea Constituyente de los setenta con que contó el foro-, fundado en las discusiones de sus mesas internas de trabajo, logró claros efectos democratizadores; uno de ellos, el de la inclusión de comunidades históricamente marginadas. Cfr. GONZÁLEZ PIÑEROS, NIDIA CATHERINE, Colombia hacia una democracia participativa. Contribución indíge- na 1990-2003. Pontificia Universidad Javeriana, Cali, 2006, pág. 18. El caso venezolano está siento objeto de reivindicación, aunque los pueblos indígenas –un 1,5% de la población en el censo de 1992- conformanminorías en ocasiones menos singulares que en otros paí- ses del área, y localizadas mayoritariamente en territorios fronterizos. De hecho, la activación del poder constituyente y la preparación de la asamblea sirvió para la unificación y fortalecimiento del movimiento indígena. Cfr. LEE VAN COTT, DONNA, “Movimientos indígenas y transformación constitucional en los Andes. Venezuela en perspectiva comparada”. Revista venezolana de Economía y Ciencias Sociales vol. 8, nº 3, septiembre-diciembre 2002, págs. 41-60. Cabe recordar que los tres constituyentes indígenas –de un total de 131 miembros- que integraron la asamblea constituyente venezolana fueron seleccionados, según la tercera de las bases comiciales que determinaron la elección de los constituyentes, “de acuerdo con sus costumbres y prácticas ancestrales, y el mecanismo que elijan las organizaciones indígenas. El derecho de participación aquí previsto atenderá a la pluralidad de culturas existentes en las distintas regiones del país”. Cfr. VICIANO PASTOR, ROBERTO y MARTÍNEZ DALMAU, RUBÉN, págs. Cambio político y proceso constitu- yente en Venezuela (1998-2000). Tirant lo Blanch, Valencia, 2001, págs. 139 y ss. En el marco de la revolución ciudadana que dio apoyo al proceso constituyente ecuatoriano de 2007-2008, y a pesar de las interferencias entre los promotores de la activación directa del poder constituyente y las organizaciones indígenas, el apoyo de la mayor parte de éstos fue claro, y su influencia en la propia redacción de la Constitución de 2008 decisiva. Cfr. BECKER, cit. págs. 103 y ss. 22. La relación de sucesos puede verse en CABEZAS, MARTA, “Caracterización del ciclo rebelde 2000-2005”, en ESPASANDÍN LÓPEZ, JESÚS, e IGLESIAS TURRIÓN, PABLO (coords.), Bolivia en movimiento. Acción colectiva y poder político. El Viejo Topo, Barcelona, 2007. págs. 189-219.
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