Derecho Jurisdiccional Disciplinario

Derecho jurisdiccional disciplinario, desde un enfoque ético, deontológico y preventivo 173 además, la sorpresa puede venir de la mano de que el grado de madurez provino prin- cipalmente de pueblos indígenas, quienes tenían fuertes razones para desconfiar de una herramienta históricamente hegemónica en la dominación criolla. Como afirma SANTOS, el constitucionalismo transformador es una de las instancias, quizás la más decisiva, del uso contrahegemónico de instrumentos hegemónicos 19 . Las necesidades constituyentes decidieron los actores que en un primer momento fueron capaces de aglutinar los esfuerzos populares hacia la activación del poder cons- tituyente, y que constituyeron grupos diferenciados en cada caso. Estudiantes universi- tarios, académicos y población urbana en el caso colombiano de 1990-1991, decididos a hacer frente al conflicto interno y a la exclusión y avanzar por el camino de la paz y la integración; organizaciones indígenas y grupos de población marginados en la asamblea constituyente ecuatoriana de 1997-1998, que habían resistido a las recetas neoliberales destinadas a aplacar la crisis y que sólo habían creado desigualdad y corrupción; pobres y clases medias venidas a menos en el caso venezolano de 1999, hastiadas de un sistema po- lítico ineficaz y corrupto y ávidas de establecer mecanismos para una mayor justicia social y una democracia de calidad; clases bajas y medias en Ecuador, en 2008-2009, empeñadas en mejorar la experiencia de la década anterior y en avanzar hacia sobre sus errores; y pueblos indígenas rurales junto con población mayoritariamente indígena urbana en el proceso boliviano que desembocó en la asamblea constituyente de 2006-2009 20 . Como denominador común de todas ellas, el intento de superar la marginalidad, la exclusión y las desigualdades sociales. De todos los casos anteriores, sin ninguna duda fue en el último y más complejo proceso constituyente latinoamericano, el boliviano de 2006-2009, donde los pue- blos indígenas han contado con el mayor protagonismo como actores directos de la 19. SANTOS, Refundación… cit. pág. 80. 20. En general, cfr. TORRES FORERO, CÉSAR AUGUSTO, De las aulas a las urnas. La Universidad del Rosario, la séptima papeleta y la Constituyente de 1991. Universidad del Rosario, Bogotá, 2007, págs. 27 y ss.; PORRAS VELASCO, ANGÉLICA, Tiempo de indios. La construcción de la identidad política colectiva del movimiento indio ecuatoriano (Las movilizaciones de 1990, 1992 y 1997). Ab- ya-Yala, Quito, 2005, págs. 294 y ss.; HERNÁNDEZCAMARGO, LOLYMAR, El proceso constituyente venezolano de 1999. Academia de Ciencias Políticas y Sociales, Caracas, 2008, págs. 131 y ss.; RAMÍREZGALLEGOS, FRANKLIN, “Fragmentación, reflujo y descon- cierto. Movimientos sociales y cambio político en el Ecuador” (2000-2010), en MODONESI, MASSIMO y REBÓN, JULIÁN (comp.), Una década en movimiento. Luchas populares en América Latina en el amanecer del siglo XXI. CLACSO-Prometeo, Buenos Aires, 2011, págs. 69 y ss.; y MARTÍNEZ DALMAU, RUBÉN, “Heterodoxia y dificultades del proceso constituyente boliviano (2006-2009)”, en ORTIZ JIMÉNEZ, WILLIAM y OVIEDO ARÉVALO, RICARDO, Refundación del Estado nacional, procesos constituyentes y populares en América Latina. Universidad Nacional de Colombia sede Medellín-Universidad de Nariño, Medellín, 2009, págs. 85 y ss.

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