libro

- SEXTO ENCUENTRO - SAN ANDRÉS 2008 particular las mujeres desplazadas, ello nos está permitiendo, hacerle un seguimiento más cuidadoso a la situación que afrontan las mujeres víctimas de distintas manifestaciones de violencia, pero de manera particular la violencia que proviene de la dinámica de la confrontación armada. Hemos adoptado 31 indicadores que nos han permitido continuar con estos análisis del riesgo que se cierne en distintas zonas geográficas del país, riesgo de ser objeto de violencia por parte de los grupos armados ilegales, para continuar monitoreando, advirtiendo y contribuyendo a la prevención de los actos de violencia de que son responsables las distintas organizaciones armadas al margen de la ley. De estos 31 indicadores, 8 se encuentran diseñados para monitorear las vulneraciones a los derechos sexuales y reproductivos en cuanto a la violencia sexual, a la regulación y el control de la vida cotidiana de las mujeres desplazadas, al reclutamiento forzado, a los bloqueos y los confinamientos, al control y expropiación de bienes, de tierras y de otras formas de violencia en las que se incluyen, entre otros, homicidios selectivos, amenazas, masacres, desapariciones forzadas, eventos que tienen que ver con el uso de minas antipersonas y de municiones sin explotar. En lo que va transcurrido del 2008, hemos presentado 65 informes sobre distintos municipios en el país, en donde hemos venido advirtiendo sobre riesgos probables de ocurrencia de violencia de género, en explotación sexual de niños y niñas, de prostitución forzada, de esclavitud sexual, entre otros, por partes de nuevas estructuras armadas ilegales con posterioridad a la desmovilización. Para concluir, nos permitimos recomendarle muy cordialmente al Consejo Superior de la Judicatura continuar fortaleciendo las jornadas de capacitación en las diferentes regiones del país en todo lo relativo a la justicia de género con énfasis en el tratamiento diferencial y no revictimizante a víctimas de violencia intrafamiliar y delitos sexuales. De la misma manera recomendar la apropiación y difusión de estas rutas o protocolos de atención a víctimas de violencia intrafamiliar y violencia sexual que hemos venido elaborando en asocio de otras instituciones y con la participación de funcionarios de la Rama Judicial y de diferentes expresiones de la sociedad civil. También recomendamos a la Fiscalía General de la Nación que a través de sus fiscalías seccionales fortalezca sus sistemas de información con el fin de identificar de una mejor manera y registrar las violencias de género, las infracciones al Derecho Internacional Humanitario, así como las afectaciones a las vulneraciones de los derechos fundamentales de las comunidades desplazadas por la violencia. Es muy importante que los fiscales de Justicia y Paz,en estas indagaciones que se adelantan y en las diligencias de versión libre procuren hacer los esfuerzos necesarios e indispensables para que los responsables de esta violencia atroz puedan aportarle elementos a nuestros funcionarios judiciales, que por lo menos se aproximen a la verdad de los que han sido sus responsabilidades en todo lo que dice relación con el fenómeno de desplazamiento forzado y dentro del todo lo relativo a los delitos sexuales cometidos contra las mujeres en situación de desplazamiento y demás vejámenes, para que todo contribuya a la verdad, al derecho a la verdad que tanto estamos anhelando para las víctimas de la violencia en Colombia. 370

RkJQdWJsaXNoZXIy NzAxMjQz