Así es la discriminación La balada de un juez cualquiera Gab
Así es lo discriminación chos de las personas. Sin embargo sé que Gabriela se calló -lo vi en su mirada- que no entendía por qué ahí, justo en esas ofi – cinas donde los abogados escriben cosas como que la tercerización "solo podrá lle– varse a cabo siempre y cuando no se trate de funciones permanentes o propios de la entidad''\ el la y sus compañeras no ten– gan derecho a tener los mismos derechos laborales de aquellos a los que considera sus verdaderos compañeros de trabajo. ¿Será acaso que mantener en condicio– nes de higiene y salubridad un edificio público no es una función permanente de cualquier entidad, en Costaguana y en la Conchinch ina? ¿Será acaso que mantener en condiciones de higiene y salubridad un edificio público no es una función permanente de cualquier entidad? No conozco bien, en el caso en el que realmente exista, el régimen lega l de esa república. No sé si Megaempreso cumple con todas las exigencias que demanda la legislación costaguanera. Lo que sí intuyo es que cua lquier orden constitucional que, como el colombiano, siente sus fundamentos en el trabajo digno debería abo- Cualquier orden rrecer la situación de mujeres como Gabriel a y no constitucional que se fundamente en el trabajo digno debería aborrecer la contratación a través de terceros de batallones de madres cabeza de familia 4 Sentencia C-1 71/ 12 permitir la contratación a través de terceros de inmensos batallones de madres cabeza de fami lia para ahorrarle unos reales al fisco. Eso es - creo- lo bon ito del derecho constitu– cional y de los que trabajamos en él: basta recurrir a principios que a veces parecen casi salidos del sentido común para solucionar la vida de cientos o miles de personas de carne y hueso, que pade– cen discriminación y necesidades. En ese sentido, he terminado por concluir que los compañeros de Gabriela en el tri bunal deberían mirar con menos fijezas las palabras que escriben en las pantallas 23
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