Informe final de la Comisión de la Verdad, sobre los hechos del Palacio de Justicia
Jorge Aníbal Gómez Gallego, José Roberto Herrera Vergara, Nilson Pinilla Pinilla 143 Franco, quien le dijo que estuviera tranquila, que ahí estaban. Oía que los guerrilleros preguntaban a gritos por Jaime Betancur Cuartas. Así perma- necieron un tiempo hasta que las guerrilleras dispusieron que salieran de esa oficina, los hicieron caminar en cuclillas, los protegieron de los disparos y los dirigieron por la escalera al norte del edificio que conducía a los pisos altos y a los baños, en uno de los cuales los ubicaron. 86 120. En cuanto a las personas que se encontraban en el tercer piso, la ubicación de sus refugios tuvo un papel preponderante para efectos de su salida definitiva del Palacio, ya que aquellas personas que lograron trasladarse por el costado sur del edificio lograron abandonar por sus propios medios sus escondites y llegar hasta donde se encontraba la Fuerza Pública. 121. Otro grupo de rehenes no corrió con la misma suerte, porque en la salida obligada de sus refugios se encontraron con guerrilleros del M-19, quienes concentraron a un elevado número de rehenes (algo más de 60), en el baño ubicado entre los pisos tercero y cuarto del costado noroccidental del Palacio. 122. El capitán del Ejército Juan Chamorro, dos soldados y un sargen- to del Batallón Guardia Presidencial, junto con Sarria (conocido como el “Rambo criollo”), fueron protagonistas del rescate de un importante número de rehenes del Palacio hacia las 5:00 p. m. Rescataron, de la oficina 208, al consejero de Estado Jaime Paredes Tamayo y a otras tres personas. Poste- riormente, en el tercer piso, rescataron a ocho mujeres y a tres hombres, y los trasladaron a la oficina que pertenecía al Fiscal del Consejo de Estado Álvaro León Cajiao. Nuevamente en el segundo piso, avanzaron de ofi- cina en oficina y reunieron a toda la gente que se encontraba dispersa en el sector oriental de dicho nivel. En el primer piso, nuevamente, rescataron a los consejeros de Estado Mario Enrique Pérez Velasco, Humberto Mora Osejo, Eduardo Suescún Monroy y Miguel Betancourt Rey. 87 123. Ese mismo grupo de rescate logró la liberación del hermano del e l , sus dos escoltas y las secretarias del Consejero Jaime Betancur, 88 quien luego de ser buscado por una guerrillera y haber evitado su captura al refugiarse en una oficina al lado de la suya, fue rescatado después de una operación que tardó cerca de 86 Declaración ante la Comisión de la Verdad. 87 Behar, óp. cit., pp. 167-169, 180; Hernández, óp. cit., p. 67. 88 Behar, óp. cit., p. 179, Hernández, óp. cit., p. 68.
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