Informe final de la Comisión de la Verdad, sobre los hechos del Palacio de Justicia

Informe final de la Comisión de la Verdad sobre los hechos del Palacio de Justicia 138 propuesta, ellos no estaban dispuestos a seguir conversando con el gobierno ni con Delgado Mallarino. 77 101. Hacia las cinco de la tarde, en efecto, se perdió la comunicación con el cuarto piso. Esa hora coincide con el desarrollo del operativo de la Policía efectuado por la azotea, con los combates subsiguientes y con el arribo del Ejército al cuarto piso. 102. El magistrado Nemesio Camacho Rodríguez, de la Sala Labo- ral, permaneció escondido en su oficina del 4° piso junto con dos personas más, María Esther Mesa y Lucía Bermúdez de Sánchez, y según relató al Tribunal Especial, “por lo menos cinco proyectiles fueron dirigidos hacia mi oficina, y mi secretaria no fue alcanzada por ellos, milagrosamente”. 78 A raíz del incendio que se presentó horas después, el magistrado Camacho y sus acompañantes lograron salir y fueron llevados por los guerrilleros al bañoubicado entre los pisos tercero y cuarto del Palacio. 79 103. Según el testimonio de Lucía Bermúdez de Sánchez ante la Comi- sión, no se habían dado cuenta de que el Palacio estaba incendiado. Como a las 8:00 p. m. el magistrado Nemesio Camacho Rodríguez empezó a perder el sentido; entonces María Esther dijo que deberían salir porque había mu- cho humo y faltaba el aire. Abrió la puerta y salió de ese despacho para la Secretaría. No se veía nada. Cuando llegó a la puerta, vio las llamas gigan- tescas en el despacho del magistradoMedina Moyano. Trató de controlarse, invocó a su hijo recién muerto y le imploró que la ayudara a abrir la puerta con las llaves que ella tenía en la mano. Logró abrir y empezaron a llamar al magistrado Camacho, que estaba perdiendo el sentido. Lo cogió de una mano para sacarlo de ahí. Al fin, con gran trabajo lograron salir. 104. Al lado de la puerta estaban varios guerrilleros, quienes les dijeron que salieran y fueran hacia los baños. Requisaron al magistrado Camacho y llegaron al baño, donde había muchas personas, quienes habían regado agua en el piso para que no entrara el humo. Los trasladaron, por orden de un guerrillero, a otro baño; Lucía Bermúdez perdió el sentido, y María Esther Mesa también. Los demás salieron del baño, y luego un guerrillero las despertó. Ella no recuerda más. Eran las nueve o diez de la noche, y ella 77 En el mismo sentido el ministro de Gobierno, Jaime Castro, relató la conversación a la Comisión de la Verdad. 78 Serrano y Upegui, óp. cit. 79 Declaración de Lucía Bermúdez de Sánchez; Hernández, óp. cit., p. 73.

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