Informe final de la Comisión de la Verdad, sobre los hechos del Palacio de Justicia

Jorge Aníbal Gómez Gallego, José Roberto Herrera Vergara, Nilson Pinilla Pinilla 135 vinculación entre el narcotráfico y el M-19, por lo menos para los efectos de financiar y ejecutar la “operación” que se adelantaba. […] Se tuvo igualmente la convicción de que el M-19 no buscaba simple- mente negociar sino también ejecutar una operación político-militar de muy vasto alcance y resonancia publicitaria, a la que concedía señalada importancia, puesto que, cuando atentó contra el General Samudio Molina, Comandante del Ejército, pocos días antes, anunció un hecho que asombraría al mundo entero y dejaría a Colombia “con la boca abierta”. Eran notorios su arrojo demencial y su actitud suicida. Además, sin que conocieran respuesta o decisión alguna del Gobierno, los asaltantes anunciaron su intención de volar el Palacio, de asesinar uno por uno los Magistrados rehenes, de lanzar sus cadáveres, cada cuarto de hora, a la Plaza de Bolívar. También estuvieron de acuerdo el Presidente y los Ministros en que si el M-19 hubiera querido negociación para volver a la política de paz, de la cual se retiró unilateral y voluntariamente, no hubiera tenido necesi- dad de apelar al expediente macabro que estaba utilizando, pues para el diálogo, que preserva las instituciones y no las sacrifica, el Gobierno no había cerrado las puertas. Precisamente estaban abiertas cuando se asaltó el Palacio de Justicia, pues la Comisión de Paz había invitado al M-19 a conversar. Ese día, miércoles 6 de noviembre, el Secretario de la Comisión, doctor Alfredo Caicedo, estaba en Cali a solicitud del M-19 buscando iniciar los contactos del caso.El Ministro de Gobierno había convenido, por gestión de un interlocutor del M-19, reunirse con dirigentes de esa organización. Además, la solicitud de diálogo no la formulaba en forma directa el M-19 sino un rehén inerme bajo la presión de las armas. El doctor Álvaro Villegas Moreno, Presidente del Senado de la Re- pública, había transmitido al señor Presidente Betancur la vehemente solicitud de cese al fuego que formulaba el doctor Alfonso Reyes Echandía, Presidente de la Corte Suprema de Justicia. El Presidente pidió que, sin ceder en la decisión de no negociar, se ofreciera a los terroristas el respeto a sus vidas e integridad personal y el adelantamiento de un juicio imparcial, con el lleno de las garantías procesales, ante la justicia ordinaria. Los Ministros de Justicia, Educación y Comunicaciones solicitaron que, mientras se llevaba a cabo la comunicación del primero de ellos con Andrés Almarales, se suspendiera el operativo que la Policía había

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